Plantar gypsophila paniculata en maceta

Mejor conocida como velo de novia, manto de novia o flor de paniculata la gypsophila o gipsófila paniculata es una planta herbácea y perenne con diminutas florecillas blancas que se utilizan como follaje o relleno de arreglos florales y que también pueden servir para decorar un centro de mesa si se le planta en maceta. Aquí te contamos cómo plantar una gypsophila paniculata en maceta.

gypsophila-paniculata-en-maceta
La gypsophila en maceta requiere una ubicación con mucha luz

¿Cómo cuidar una gypsophila paniculata en maceta?

Estas plantas necesitan pocos cuidados, pero lo más importante es que la maceta no se encharque con excesos de riego. Por ello te recomendamos usar un sustrato arenoso, una maceta con buen drenaje y que un riego moderado.

¿Dónde colocar una maceta de gypsophila paniculata?

Estas plantas aman los espacios templados y bien iluminados. Puedes colocar tu gipsófila en el balcón o cerca de una ventana que reciba muchas horas de sol. Lucirá espectacular en una maceta amplia o jardinera alargada con un color oscuro, para que de esta forma resalten las blancas florecillas.

  • Recuerda que lo más importante es que la maceta tenga agujeros para drenaje, y así el agua del riego no se quede estancada (ya que eso acabaría con la planta).

¿Cómo se planta la gypsophila?

Puedes obtener las semillas o plantarla por medio de esquejes de una planta madre. En ambos casos utiliza una mezcla de sustrato arenosa y nutritiva para que la planta crezca fuerte y sana. Sigue estos pasos:

  1. Obtén las semillas de gipsófila en un comercio de plantas.
  2. Puedes utilizar una bandeja para germinación o plantar directo en la maceta. Rellena con sustrato arenoso y humedece uniformemente.
  3. Esparce unas cuantas semillas encima del sustrato y cubre con una ligera capa del mismo.
  4. Opcionalmente puedes colocar un plástico encima para crear un mini-efecto invernadero y mantener el calor y la humedad. Esto acelerará un poco el tiempo de germinación.
  5. Coloca en un espacio bien iluminado y riega nuevamente cada que el sustrato esté cercano a secarse y en poco tiempo comenzarás a notar las primeras hojas.

La otra forma de plantarle es por medio de un esqueje. Lo único que necesitas es cortar ramas de 10 a 15 centímetros de una planta madre e insertarlas directo en el sustrato arenoso, en poco tiempo comenzarán a enraizar.

Texto: Moni