¿Qué cuenta la leyenda de la nochebuena?
Hay varias leyendas de la nochebuena. Una dice que una niña le ofreció esta bella y colorida flor al Niño Dios y otra que esta flor se tiño de rojo por la victoria de los mexicas en una batalla contra los chontales en México.
Leyendas de la flor de nochebuena
Los misioneros españoles de dieron el nombre de Nochebuena a la planta porque es en la época de noche buena en la que tiene su máximo esplendor.
Cuetlaxóchitl
Se dice que un arbusto de bellas flores blancas se daba en el norte del Territorio Taxco, en el país de México. Y que hubo una batalla entre los chontales y mexicas, donde los chontales fueron vencidos. Después de suceder esto, las bellas flores blancas se marchitaron y los mexicas le dieron el nombre de ‘flor que se marchita’’. Pasado el tiempo, cuando fue el momento de la segunda floración, el arbusto se cubrió de flores color rojo intenso, eran muy bellas y se decía que ese color se debía a la sangre de los chontales que fue derramada.
- Debido a esto los mexicas usaban esta flor en sus celebraciones sagradas, como la que le hacían a Huitzilopochtli (Dios de a Guerra).
Datos curiosos
Los aztecas tienen a la flor de nochebuena como símbolo de pureza y nueva vida. Decían que esta flor tenía el poder de regresar a la tierra en forma de colibrí y beber el néctar de la cuetlaxóchitl.
La niña
Se dice que había una niña pobre y no tenía nada para regalar al Niño Dios, entonces cortó de un arbusto sus hojas y plantas para ofrendárselas. Caminando hacia el templo comenzó a sentir pena y tristeza al ver que los demás niños llevaban regalos más bonitos y llamativos; pero un niño se acercó y le dijo: “No importa el regalo sino la intención que das desde tu corazón.” Al entrar al templo la niña seguía con pena y comenzó a llorar, pero recordó las palabras de aquel niño y sonrió. Cuando dejó en el altar sus hojas y plantas que se habían llenado de lagrimas, se convirtieron en unas hermosas flores rojas, las más bonitas que había. Y es por esto que se usa la nochebuena en épocas navideñas.