- Temperatura: Entre 18°C y 25°C
- Humedad: Alta
- Iluminación: Alta sin sol directo
- Frecuencia de riego: Regular
Principales cuidados de la Alocasia Sanderiana
Clima, luz y ubicación
La alocasia stingray ama la luz brillante y filtrada, es decir, sin los rayos de sol en forma directa. Por lo que es necesario ubicarla en un espacio donde pueda recibir suficiente luz durante el día pero sin ser alcanzada por los rayos del sol. Un lugar ideal puede ser a pocos metros de una ventana en el interior de la casa. Y en caso de sembrar en el exterior puede ser debajo de un árbol que le dé buena sombra.
Esta planta es exigente con el clima, prefiere los climas cálidos en los que la temperatura no descienda de 15°C ya que puede ser perjudicial para su crecimiento. No sobrevive a las heladas.
Suelo y abono
La alocasia stingray prefiere los suelos sueltos y bien drenados donde sus raíces puedan crecer sin problemas. Adicionalmente necesita de abono constantemente. Por lo que es recomendable fertilizar durante la primavera y el verano cada 15 días con algún fertilizante natural para plantas con hoja verde.
Datos curiosos
Para aprender a reproducir tu alocasia stingray te recomendamos leer el siguiente artículo: Cómo reproducir las alocasias.
Riego
El riego es un cuidado clave para la alocasia stingray ya que no tolera el suelo seco y tampoco los encharcamientos. Es recomendable establecer una frecuencia de riego acorde a la humedad del suelo, es decir, regar solo cuando es necesario. Para esto antes de regar se deben introducir los dedos en la tierra y si ya la parte superior se encuentra ligeramente seca se puede volver a regar. Mientras el suelo se encuentre húmedo no se debe volver a regar.
Datos sobre las hojas
Las hojas de la alocasia stingray también necesitan mantener un buen nivel de humedad, para dárselo se deben pulverizar sus hojas con agua 2 veces por semana. Un humidificador en casa también puede ser de gran ayuda. Adicionalmente es recomendable limpiar las hojas mensualmente con un paño suave y seco para retirar el polvo que se acumula.
Por otro lado es importante tener en cuenta que la alocasia stingray se comunica a través de sus hojas, es decir, cuando no la cuidamos bien, las hojas se pueden poner amarillas o se caen y cuando recibe más luz de la que necesita o descuidamos el riego, los bordes se ponen marrones.