¿Durazno o albaricoque?

El durazno y el albaricoque son frutas muy parecidas, de pulpa delicada y dulce, pero hay algunas características que permiten diferenciarlas. En este artículo te hablaré sobre sus diferencias y también sus similitudes.

durazno-albaricoque
Ambos pertenecen al mismo género

El durazno y el albaricoque: similitudes

El durazno y el albaricoque tienen mucho en común porque pertenecen a la misma familia, la de las rosáceas. Esta familia comprende unas 3000 especies, entre ellas árboles frutales como el ciruelo, la fresa, el manzano y el peral; las bellas rosas y otras plantas ornamentales.

Además, el durazno y el albaricoque pertenecen al mismo género, el Prunus. Es por eso que sus condiciones de cultivo son similares. Ambas frutas se clasifican como drupas o frutas de hueso, ya que su pulpa está separada de la semilla por un hueso o carozo. Como sus semillas contienen una sustancia tóxica en pequeñas cantidades, el carozo impide que tengan contacto con la pulpa de la fruta.

Diferencias entre el melocotón y el albaricoque

Característica Durazno Albaricoque
Nombre científico Prunus persica Prunus armeniaca
Sabor Dulce /Dulce con toque ácido Dulce
Hoja Alargada Acorazonada
Hueso Poroso Liso

Las frutas del melocotonero y del albaricoquero son muy parecidas a la vista: ambas tienen la piel aterciopelada, de color amarilla o anaranjada, y tienen una forma acorazonada. En general, el durazno es más grande que el albaricoque, y el albaricoque es más esférico. Se distinguen también por el sabor, ya que el melocotón es dulce con un toque ácido, y el albaricoque es dulce.
También son distintas las hojas de los árboles: mientras que la del melocotón es alargada y delgada, la hoja del albaricoque es más acorazonada. Pero si aún te quedan dudas sobre como distinguirlos, cuando abras las frutas ya no dudarás: el hueso del melocotón es poroso, y el del albaricoque, liso.

La cosecha de durazno y albaricoque

Si cultivas albaricoque o durazno, te interesara saber que son frutas que pueden madurar fuera del árbol, si se cosechan en el momento oportuno, porque si las cosechas cuando están verdes no madurarán. El mejor momento es cuando están a punto de madurar, porque su sabor es más dulce y aún están firmes.
Ya sea que te decidas a sembrar albaricoque o durazno, los cuidados del damasco y del melocotón son bastante parecidos, y son especies compatibles en el caso de que quieras reproducirlas por injerto.

Texto: Lorena Morales