Cómo cuidar el albaricoque

El albaricoque es un árbol muy resistente que puede vivir en ambientes diversos, pero si le prodigas ciertos cuidados te dará una cosecha abundante. Aquí encontrarás los secretos del cuidado del albaricoque para que obtengas los frutos más deliciosos.

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El albaricoque es un árbol que necesita del frío (no heladas) para dar frutos
  • Frecuencia de riego: 2-3 veces por semana en verano; cada 15-20 días en invierno
  • Frecuencia de fertilizante: 1 o 2 veces por año
  • Tipos de fertilizantes: compost, humus, estiércol
  • Cuando podar: a fines del invierno

Condiciones de cultivo del albaricoque

El cultivo del albaricoque se da en zonas de clima templado seco, con inviernos diferenciados. Es un árbol que necesita frío para dar buenos frutos, entre 300 y 900 horas frío. En sensible a las heladas tardías (sus flores no las resisten) y a los vientos fuertes.

El riego del damasco

En el invierno el albaricoque no necesita riego, a menos que no llueva por mucho tiempo. En ese caso puedes regar cada 15 o 20 días, ya que el árbol está en reposo invernal.
Durante la primavera y el verano necesita más nutrientes para producir primero las flores y luego los frutos, por eso debes regar con regularidad, unas 2 o 3 veces por semana.

Abono del albaricoquero

Una vez al año, a fines del invierno, es bueno proporcionarle al albaricoquero materia orgánica (compost, humus o estiércol) para que tenga los nutrientes que necesita. También se beneficiará si refuerzas el abono en verano, cuando estén creciendo los frutos. El abono no debe colocarse al lado del tronco, para evitar la trasmisión de plagas y/o enfermedades.
Los fertilizantes caseros como el té de banana, las cáscaras de huevo o el café también aportan nutrientes importantes al albaricoque.

La importancia de la poda del albaricoque

En su período de crecimiento, los albaricoqueros se podan para que no crezcan muy altos, y se podan las ramas muy entrecruzadas. Esta poda se realiza para que la cosecha de frutos resulte más sencilla y para que llegue luz solar a todas las ramas.
Lo mejor es no realizar la poda en pleno invierno, sino más cerca de la primavera.

El raleo de frutas

Se realiza para retirar el exceso de frutas, en especial en árboles jóvenes, porque no tienen fuerza suficiente para dar muchos frutos. En principio, se quitan los frutos más pequeños o mal formados, hasta dejar un fruto cada 10 cm aproximadamente. De esta manera, los que queden en el árbol se desarrollarán mejor.

El albaricoque en maceta

Si cultivas albaricoque en maceta, ten en cuenta que necesitará más agua que estando en el huerto, en especial durante la primavera y el verano. Es fundamental que la maceta tenga buen drenaje, ya que sus raíces no toleran el encharcamiento.
Por otro lado, deberás trasplantarlo al menos cada dos años, durante el invierno, para que tenga espacio suficiente para crecer.

Texto: Lorena Morales