Cómo cultivar el árbol de tamarindo en maceta

El tamarindo es un árbol de gran porte que puede llegar a medir hasta 30 metros de altura. Sin embargo, es posible cultivarlo en maceta teniendo en cuenta algunas recomendaciones, para que puedas disfrutar de su belleza y sus exquisitos frutos aunque no tengas mucho espacio en tu huerto o jardín.

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Lo más aconsejable es sembrar por injerto
  • Nombre científico: Tamarindo indica
  • Familia: Leguminosae
  • Origen: África
  • Clima: Tropical seco

El tamarindo es un árbol de tronco recto y bajo, con una copa frondosa que puede medir hasta 4 metros de diámetro. Es una árbol longevo que puede vivir hasta 200 años. Comienza a dar frutos a partir de los 7-10 años de edad, y luego los da cada dos años.
Su fruto es una vaina de color café que contiene semillas cubiertas de una pulpa muy apetitosa, de sabor agridulce, que se utiliza para elaborar dulces, bebidas, salsas y para condimentar platos. Sus flores, corteza y hojas tienen propiedades medicinales.

Cómo cultivar tamarindo en maceta

Puedes sembrar tamarindo desde semilla, acodo o injerto, siendo más aconsejable que lo siembres por injerto, porque así obtendrás un árbol más pequeño, que producirá frutos a los 2 o 3 años. En cambio, si siembras desde semilla, crecerá más grande y tardará entre 7 y 10 años en dar frutos.
El inconveniente que tiene la reproducción por injerto es que solo es posible si ya tienes un tamarindo. Otra posibilidad es que lo siembres desde semilla en macetas y luego lo trasplantes al huerto. Recuerda que crece entre 30 y 80 cm por año, y cuando tiene 50 cm ya puede ser trasplantado al huerto.

Reproducción del tamarindo por semillas

Las semillas suelen germinar sin dificultad, en un sustrato arenoso y húmedo. Siémbralas en un semillero a poca profundidad y asegúrate de que el sustrato esté húmedo hasta que las semillas germinen. La temperatura ideal de germinación es de 36 °C.

Consejos para cuidar tu tamarindo en maceta

El tamarindo es un árbol muy resistente y puede dar abundantes frutos si las condiciones de cultivo son las óptimas, es decir, si está en una zona de clima cálido y semiseco, con inviernos no muy fríos. En zonas de lluvias frecuentes puede vivir pero tal vez no dé frutos.
Recuerda:

  • Un tamarindo en maceta necesita más riegos que los que están sembrados en el sustrato.
  • Asegúrate de sembrarlos en un sustrato rico en materia orgánica y con buen drenaje.
  • Recuerda trasplantar tu tamarindo una vez al año al principio, y cada 2 años después.
  • Cuídalo del frío, en especial en sus primeros años.

La poda del tamarindo

Si siembras tamarindo en maceta y no tienes pensado trasplantarlo al huerto, puedes realizarle una poda apical, para que el árbol no se haga tan grande. Para ello, corta el tallo principal utilizando unas tijeras desinfectadas. Esto hará que se desarrollen las ramas laterales y que el árbol no crezca tanto en altura. Con este tallo puedes realizar un acodo, que es otra forma de reproducir los tamarindos.

Otra opción que tienes si quieres cultivar tamarindo en maceta es realizar un bonsai, lo que requiere algo más de dedicación pero da hermosos resultados.

Texto: Lorena Morales